Singapur

📓 Cuaderno de bitácora · Día 2

Singapur

Agosto 2019 · Singapur

← Ver la ruta de este día

Llegamos con 16 horas de retraso, a eso de las 8 de la mañana hora local, Lufthansa nos anunció en los mostradores de facturación de que el vuelo a Fráncfort iba con retraso y perdíamos el enlace, por lo que tenían que reubicarnos en otro vuelo.

Así fue, volamos por la mañana a Munich y allí cambiamos a Singapore Airlines hacia Singapur… vuelos diurnos… con lo bien que habían cuadrado los otros para poder dormir en el avión.

Pues eso, dormir poco y mal.

Al llegar, a diferencia de hace dos años en Hanoi, las maletas ya aguardaban en la cinta de equipajes.

Grab al hotel, @the_quay_hotel una suerte de frikada decorada con ilustraciones de @tokidokibrand por todas partes, dejar maletas y empezar el turisteo mañanero.

Primera parada, el barrio árabe, con la Mezquita Sultán Masjid y las callejuelas pintadas por artistas locales.

Nadie se imagina que a los hombres les digan nada acerca del atuendo en las mezquitas, y mira que he entrado en pantalón corto en varias… pues en esta me he tenido que poner una falda horrorosa… podéis ver la foto…

Hemos seguido andando hasta Little India, que, como su nombre indica, es el asentamiento hindi mas grande de la ciudad.

Hemos visitado su templo correspondiente, coincidiendo además con horas de celebración.

Y después, lo que mejor se nos da, hemos ido a comer, un poco de Curry a uno de los miles de restaurantes que allí hay. Ya sabemos que lo que pica cuando entra… pues el curry picaba bastante…

Después merecida siesta, hemos muerto en el hotel, entre los 37 grados a la sombra, la humedad y las hotas de avión, era imposible no ir a dormir un par de horas.

A la hora del café, por aquellas bellas casualidades de la vida, hemos cerveceado con el amigo @ferlopfer que andaba a pocos metros más allá de nuestro hotel.

Vista a Chinatown por la tarde, sorprende un poco más incluso que los otros dos barrios por el hecho de estar junto al distrito financiero, rodeado literalmente de rascacielos.

Para finalizar el día, caminata por Marina Bay, mil millones de fotos al skyline de Singapur, al Marina Bay Sands, al Merlion y a toda la guirufada. A eso de las 20:00 vimos el show de luces del Marina Bay Sands, desde la orilla de enfrente, para apreciar la magnificencia de la estampa, 15 minutos de espectáculo fácilmente superable por “Les fonts mágiques de Montjuic” salvo por los laser del final desde lo alto del hotel…

Nos fuimos al Hawker más cercano a cenar… Lau Pa Sat Food Court, posiblemente el más guiri del país, por su ubicación al lado de la marina. El caso es que nos comimos unas sopitas chinas de fideos recién cortados y unos dumplings caseros que flipas, ah! Y cero picante.

Una vez teníamos el apetito saciado, decidimos poner rumbo al despropósito de centro comercial bajo el Sands.

El principal motivo es que, al caer la noche, la brisilla que corría era la mar de agradable, y eran las 21:45…

Una vez en el mall, nada relevante, marcas de moda prêt a porter, diseñadores de altas ínfulas y asiáticos gastando dinero a espuertas en marcas superficiales…

Decidí que era el momento de cagarme en ese sistema, y en el baño lo hice, solo que casi me convencen gracias al chorrito limpiaojetes del inodoro… ¿sabéis dónde comprar uno de esos en Barcelona?

Paseito al hotel y a dormir.

✦