📓 Cuaderno de bitácora · Día 13
Las tres mejores playas
Agosto 2015 · Koh Samui
Al fin teníamos un día para disfrutar de esta magnífica isla, todo un dia para disfrutar de las 3 mejores playas (recomendadísimas) de Koh Samui. Así que nos pusimos los bañadores, cogimos los pareos y nos calzamos las chanclas.
Subimos a nuestra motillo y primera parada, Coral Beach, una calita rocosa preciosa con el agua transparente y tranquila y arena blanca. Allí, sin reloj, el tiempo pasa volando y un par de horitas mas tarde decidimos movernos.
La próxima parada, queríamos subir a lo alto de la isla a comer algo, a un mirador restaurante llamado The Giant Summit, pero a mitad de la cuesta vimos que sería misión imposible con la bicimoto… así que media vuelta y para Lamai.
En Lamai, uno de los pueblos medianos de la isla, habíamos visto al pasar un mercado de abastos, con algunos puestos de comida, de modo que, sin dudarlo, acostumbrados ya a la comida de la calle, fué nuestra elección.
Y qué buena elección, comimos un pollo al estilo KFC pero de verdad, delicioso, nos sentamos en unas mesas de otro local para poder pedir bebidas y ¡Dios! Me tomé la Chang mas fria de todo el viaje, sencillamente maravillosa.
De postre, unos batiditos de frutas que sabían a gloria…
Listos, con la tripa llena y las pilas cargadas, siguiente parada, Silver Beach… una playa un poco mas grande, pero igual de rocosa, de arena blanca y con las aguas igual de quietas. Ahí el tiempo nos advirtió, cayeron unas gotitas que decidimos ignorar, pero que ya nos decían que debíamos cambiar de orientación, obviamente durante el trayecto, nos cayó agua, toda la del mundo en 5 minutos y de nuevo sol. Y nos fuimos a Chaweng Beach, que viene a ser igual igual que Platja d’en Bossa en Ibiza… con sus kilómetros de longitud, sus chiringuitos, sus motos de agua y sus italianos… solo que con mejores aguas y sin los chonis españoles… hasta las 17:30 que hicimos el porsiaca…
Al llegar al hotel, tumbados en la piscina, birra en mano y piña colada en la de Ruth, vimos como se acercaba la tormenta, desde la pisci del hotel se ve perfectamente la isla de enfrente, Koh Phangnan… pues lo único que veíamos era un manto de agua cayendo y unas nuves negras que se acercaban, y cada vez mas viento… asi que subimos a la habitación y fué cuando cayó… el diluvio universal… de hecho a lo lejos vi a un señor montando animales por parejas en un barco… hasta que subió al elefante y se fueron a pique… pero la idea era buena…
Nada más, noche de hotel, cena de hotel y mañana rumbo a Bangkok de nuevo, esta vez de shopping.