Angkor

📓 Cuaderno de bitácora · Día 15

Angkor

Agosto 2017 · Siem Reap

← Ver la ruta de este día

Las expectativas cuando visitas un monumento como el complejo de Angkor suelen ser altas, todos hemos oído hablar de ello, hasta los menos leídos, incluso aunque sea por que una de las temáticas de Port Aventura lleva su nombre. Pero todo lo que os venga a la cabeza si os hablan de un complejo monumental de 1200 años de antigüedad, no es nada comparado con estar ahí.

Anoche, cuando llegamos al hotel, reservamos uno de los tuk tuk para hacernos de transporte privado por el complejo, así que esta mañana temprano teníamos a Mr Thol esperándonos.

Todos los tours arrancan el primer día el recorrido en Angkor Wat, la foto que todos tenemos en mente… pero en cuanto pasas al siguiente te das cuenta que el día va a dar mucho de sí…

Han sido un montón de templos, puentes, pórticos, fortalezas…

No sé si habré tirado 300 o 400 fotos en el día de hoy, y seguro que si volviera tiraría otras tantas distintas.

Todo bajo un sol de justícia (gracias que el amigo Thol llevaba aguas a manta, porque si no, hoy no la cuento), paseos de hora y poco en cada uno de los complejos, subiendo y bajando escaleras, esquivando chinos como en los arcades de los 90’s…

Hasta llegar a Ta Prohm, que por el nombre fijo que no os viene nada… para los de mi generación es el escenario de Tomb Raider, una joven, hermosa y dotada Angelina Jolie vestida ceñidita que fijo que hizo las delicias de muchos adolescentes… para los más verdes de la manada, os sonará por Uncharted, y si ni uno ni otro… no sé… os lo envío por fax o os lo dibujo a carboncillo…

El caso es que al llegar a ese templo, donde árboles centenarios luchan con piedras milenarias por acaparar el protagonismo, ha empezado a llover, e igual suena exagerado pero creo que Shiva, Krishna o Garuna se ha hartado de nosotros y ha abierto los cielos, no queráis saber de qué manera…

Vale, sí, que dejó ya de flipar con las piedras y los monstruitos mitológicos, que ya sé que me gustan demasiado, pero si no sabéis qué destino escoger para unas vacaciones, no descarteis algo cercano para pillar un vuelo y dedicarle uno o dos días.

Total, que Thol ha tuneado el Tuk Tuk y hemos vuelto al hotel, empapados como íbamos, de hecho aún tenemos ropa tendida en la habitación 8 horas después.

La tarde la hemos dedicado a cervecearnos y piñacoladearnos en la piscina, lloviznas incluidas, pero claro, estando ya dentro del agua, ¿a quién le importa?

Hace unos días, en Bai Dai Beach, conocimos a una pareja majísima, de Dublín (¿de dónde si no?). Estaban haciendo nuestra ruta a la inversa, así que durante la cena compartimos datos y trucos… el caso, es que nos recomendaron un espectáculo de circo, pero no lo apunté y ya no había vuelto a pensar en ello, hasta hoy.

Hemos ido a recepción a ver en qué gastarnos el dinero y entre las opciones ha aparecido.

Sin pensar lo hemos reservado.

Siguiendo nuestra tónica reciente, resulta ser un espectáculo tipo Circ du Soleil pero más sencillo, representado por una compañía que se dedica a formar a chavales, en riesgo de exclusión, en artes escénicas y sinceramente, no es que tengamos necesidad de limpiar nuestra conciencia, ni mucho menos, pero si nuestro paso por aquí puede repercutir en el futuro de esta sociedad, elijo que así sea.

Pues eso, sed buenos y haced caso a vuestros padres.

Bona nit.