En ruta a Bangkok

📓 Cuaderno de bitácora · Día 2

En ruta a Bangkok

Julio 2025 · Bangkok

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¡Ya estamos otra vez al lío!

Toda buena aventura comienza en la zona de los vuelos internacionales de un aeropuerto, por lo que sea, siempre hay cosas que te sorprenden, aunque esta vez haya sido el precio de un menú del Pans and Company, su puta madre! 18 pavos un bocata del pans? Estamos locos?!

Que no digo que no haya que clavarles a los guiris, cojones, pero a los que hemos crecido con un Pans debajo del colegio… guíñame el ojo y hazme un descuento joder.

En fin, que todo bien, pillamos el vuelo de la Turkish en hora a mediodía, con escala en Estambul, un centro comercial gigante que llaman aeropuerto.

La escala era de 6 horas y nos pillamos unas entradas al Lounge, a través de Revolut te las ofrecen con descuento… luego vi que en la app de Trip.com aún las ofrecen más baratas y que el Lounge al que te dan acceso no vale mucho. Sí, tienes buffet de comida, 4 platos, y bebidas… pero sin nada destacable.

Cerca de las 2 de la mañana, la 1 en España, pillamos el segundo vuelo, justo los tres vuelos que salían a la misma hora los colocaron en tres puertas contiguas, Tbilisi, Bangkok y Tokio, y las colas se solapaban. Unos cachondos los turcos estos… Lo llaman la ruleta turca, te suben a un avión y apareces donde te toque, si llegas a Bangkok guay, por que tienes el hotel y tal, si llegas a Tokio ni tan mal, te toca rehacer todo pero mola… pero si te toca Tibilisi… sin Kalashnikov ni nada… a pelo… ¡ay amigo!

La buena acción del día/semana/mes o año diría, la hice con un grupo de chavales de un equipo de fútbol que claramente iban a Tblisi, llevaban banderas georgianas en las mochilas y estaban entre la cola de Bangkok y Tokio… ¿que hubiera sido divertido ver cómo les cerraban el vuelo?, sí. Pero no me gustaría estar en la piel de esos dos entrenadores al llegar a su país… ¿existe la pena de muerte en Georgia?

No creo que exista la pena de muerte en Georgia, pero lo del Karma me lo paso por los huevos, después de ayudar a esa gente va y me ponen en el vuelo de 9 horas, en el asiento de delante, al cateto más grande de totes les terres del Ebre. ¡Menudo mangurrino! Como Paco Martínez Soria en el avión. Dando voces para hablar con las compañeras de la fila de al lado, moviéndose más que un garbanzo en la boca de un mellado, levantándose mil veces a caminar por el avión… menudo espectáculo. ¡Vaya vuelo! Se me pasó por la cabeza un par de veces hacerle un mataleón para que dejara de molestar… pero esa es mi segunda buena acción del día… dejar que se lo coma alguna serpiente en Asia, sea una boa o una ladyboy… poco futuro más allá de eso le vaticino…

Llegamos a Bangkok, después de infinidad de horas, y todo rodado, pillamos las maletas, bajamos al 7eleven a por las sim, las activamos, y fuimos a sacar cash, no os olvidéis que Tailandia es el país del cash.

Por medio vimos al mangurrino y sus amigas con un carro de maletas iendo en dirección contraria a nosotros más perdido que un hijo de puta el día del padre, el Karma empieza a actuar.

Pillamos el tren express al centro y de cabeza al hotel, deshacer maleta es importante, pero después de 20 horas de aeropuertos y aviones, una ducha es imperativo legal.

Tras la ducha, oliendo a persona civilizada, pedimos un Bolt, fuimos hacia Si Lom road, a cenar algo, pasear por el mercadillo de Patpong a ver lo último en falsificaciones y hacer tiempo para dormir un par de horitas.

Sin mas, volvimos en transporte público, llegamos de vuelta a la habitación, puse un peli y a los 10 minutos… ZzZzZzZz