📓 Cuaderno de bitácora · Día 13
Phnom Penh
Agosto 2017 · Phnom Penh
¿Que si ha llovido en Sihanoukville esta noche? Han depurado sus almas en esa ciudad de pecados… madre mía!
Sobre las 2 me desperté por que empezaba a llover… pues nos hemos ido a las 8:45 en el bus y seguía a tope, sin tregua.
Pues eso, que hemos dejado el zulo de Sihanoukville temprano, tampoco merecía más de nuestro tiempo.
Nos hemos equipado con chubasqueros, hemos puesto los raincover a las mochilas, nos hemos concienciado que a las 7 y poco de la mañana igual nos tocaba andar los 2,5km hasta la estación de buses bajo la lluvia intensa… y al salir, en la puerta del hotel un Tuktuk tuneadisimo con toldos para no mojarse en la parte trasera esperando allí, como si alguien lo hubiera puesto a propósito… y no había muchos más alrededor… me ha pedido 3$ por el trayecto… ni he negociado, pa’ lante chaval, sin miedo, que me acabas de ahorrar 25 minutos de lluvia chato!
Hemos llegado a la estación con tiempo hasta de hacer un crucigrama de los difíciles en Khmer (camboyano tradicional), pero secos…
Así que nada a esperar la salida del bus luxury high class executive…
Que ha resultado ser un autocar normal y corriente, en España lo tacaharíamos de trasnochado, con enchufes (tal cual, apliques de pared en los lados) y wifi (una mifi enchufada al lado del conductor) pero como iba muy vacío nos ha hecho el apaño para sentarnos en distintas filas y sobar un ratillo… bueno Ruth casi todo el viaje, que la he despertado llegando y tenía hasta las marcas en la cara del cojín hinchable para el cuello que ha usado de almohada.
Hemos hecho una parada a mitad de camino (el conductor se ha hecho un par más para echar un cigarro…) para tomar un café en el bar de carretera más cool y hipster de todos los tiempos, una pasada de local decorado súper bien en mitad de la nada, bloques de motor de camión a modo de pies de mesas, puertas y contraventanas en las paredes… esas cosas nazis que les molan a los modernos, ah! Y el café estaba bueno.
Una vez en Phnom Penh, Uber y al hotel, no sin antes percibir la insistencia de los tipos de los tuk tuk. Solo llegar, el recepcionista nos ha advertido de las artimañas de esos conductores con los turistas, por lo que si ya me molaban poco… que si ojo que mangan pasaportes, que si quieren cobrar dos veces, que si te dicen otro precio al final, que si te denuncian a policías amigos y van a medias con la mordida… todo un argumentario para generar confianza…
Una vez hemos subido a la habitación, esta no estaba limpia, así que bingo! Nos hemos ganado un upgrade!
En un pequeño break en la habitación he solventado el problema de conectividad de mi Mifi y listos para pasear.
Durante el paseo hemos dado con una tienda del operador de la SIM que compré, así que he solventado también el problema de escasez de datos…
Pim pam, las frustraciones de ayer hoy han tornado en satisfacciones.
Y poco más, hemos explorado la ciudad, algunos de sus puntos de interés, un barrio de bares de fulanas, el mercado nocturno y hemos paseado por la ribera del Mekong… mañana unas pocas de atracciones turísticas más y volando a Siem Reap.
Bona nit!