Mumbai.

📓 Cuaderno de bitácora · Día 13

Mumbai.

Agosto 2023 · Mumbai

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Uno se despierta con alegría, por temprano que sea, si sabe que va a tomar un medio de transporte eficiente y puntual como es un avión.

En el camino en Uber al aeropuerto nadie mencionó que echara de menos el tren, así que doy por buena la afirmación anterior.

Como despedida de Kolkata, el trayecto en el Uber nos mostró una cara aún más sorprendente de la ciudad, las afueras, el distrito financiero con el Centro de Convenciones y hoteles enormes que se levantaban hasta el cielo, zonas residenciales con edificios también altísimos junto a barrios humildes, pero todo con la particularidad de estar relativamente limpio y ordenado… qué lejos queda Delhi…

Llegamos puntuales, según lo previsto, pillamos otro Uber hacia el hotel, que se encuentra en Marine Drive, un paseo frente al mar patrimonio de la Unesco donde los edificios son Art Deco, y el hotel no podía ser menos, pero a diferencia del Intercontinental que está al lado, este está como cuando lo hicieron en los 50… vintage lo llaman ahora…

Lo chulo es tener balcón hacia el paseo y ver la puesta de sol, lo malo ¿os acordáis del caos del tráfico?

Dejamos las cosas y nos preparamos para patear, yo con mis botas reparadas mas feliz que una perdiz, teníamos un par de horas hasta la Ruta Gastronómica de Street Food contratada, por lo que fuimos a lo básico, bajar Maidan hacia el sur, a un lado otra avenida Art Deco patrimonio de la Unesco y al otro el Tribunal Supremo y la Universidad de Mumbai, edificios de estilo Neo-gotico de la época colonial, vaya contraste…

Al llegar al cruce con Colaba Causeway, la zona de los museos dónde llama la atención el Museo de Historia de la India, que el nombre en hindú es imposible de reproducir y seguimos hasta la Puerta de la India y el Hotel Taj Mahal.

Cuando nos íbamos empezó un chaparrón de esos tropicales de cinco minutos, que aprovechamos para colarnos y ver el hotel por dentro, sencillamente espectacular.

Paró de llover, iniciamos el camino de nuevo al punto de encuentro y arrancó un segundo round… así que nos metimos en una cafetería pija a por un cafetito y a esperar a nuestro querido Uber.

Llegamos a la estación, donde nuestro guía, Nanu, ya estaba esperando y empezamos el tour.

El recorrido empezaba en la playa de Mumbai, luego fuimos a un mercado local y acabamos en un barrio musulmán. En cada una de las tres paradas probamos tres o cuatro platos de comida callejera… comimos hasta reventar y vimos partes de la ciudad menos turísticas, más de vida local. Por mi parte un tour muy recomendable.

De vuelta al hotel, listos para flipar con el movimiento nocturno de Marine Drive… pero solo hasta la una… cuando pasó un coche de policía con un megáfono y dos motos por el paseo mandando a todo el mundo a su puta casa… aún no se por qué…