Tokyo Vice.

📓 Cuaderno de bitácora · Día 15

Tokyo Vice.

Agosto 2024 · Tokio

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No madrugamos demasiado, y menos tras la primera noche de adaptación a una nueva cama de hotel.

Las visitas del día incluían parques y el cruce más famoso del mundo, así que como ninguno cierra…

Elegimos visitar parques por compensar el bullicio y, a estas alturas del viaje, por pasear más relajadamente, al menos por la mañana.

El parque Ueno, pues eso, es muy bueno…

Tiene museos, un zoo, un lago… paseamos por el propio parque, la idea era ver el pasillo de Toris que recomiendan los influmierders cuando el de Kyoto está petao… y supongo que deben estar de broma… eran 4 toris enanos mal puestos… nada que ver con Inari Taisha…

Después visitamos Daikokutendo, un santuario ubicado en una suerte de península en el lago del Parque, además de lo bonito de la construcción en sí, nos pareció brutal la cantidad de lotos que había, nos entretuvimos un rato haciendo fotos.

Después del Parque, aprovechamos para visitar la cercana zona comercial de Ameyoko, al parecer era demasiado temprano para que hubiese movimiento un sábado, así que paseamos de nuevo sin aglomeraciones.

La siguiente parada en la ruta era visitar el Santuario Meiji y su parque… o más bien bosque… nada más llegar y salir del metro acojonan lo altos que són los árboles… en cualquier ciudad esto sería un parquecito, aquí en proporción tenía que ser un bosque…

Anexo al complejo del Santuario, está el parque Yoyogi, que nos saltamos por saturación de parques… y ahora sí nos fuimos al mogollón… hemos venido a jugar.

Nos adentramos en Takeshita Street y aledaños, allí donde se encuentran algunas de las tiendas más rompedoras de Tokyo, encontramos desde tiendas dedicadas a diversos cosplay hasta puestos de comida kawaii, que en muchos casos solamente sirve para la foto y sus compradores abandonan después de hacerla… cosas del progreso…

Al salir del barrio, por que quedarse con Takeshita Street es poco, encuentras tiendas enormes de marcas como Asics o New Balance, digamos que la continuación de Takeshita es de consumo más normal…

Intentamos ir a comer a un local de udon en la zona, bastante instagrameado, había cola y era al sol, pasamos de largo, sin acritud.

Mi tiempo y salud vale más.

Enfilamos Omote Sando Hills, dónde la moda de consumo o Prêt a Porter deja paso de nuevo a tiendas de lujo, siempre vacías, dicho sea de paso. Allí ubicamos una barra giratoria de sushi de una cadena conocida del país para comer, sin colas, sin esperas…

Con la tripa llena y el corazón contento, nos dirigimos a Shibuya, pero a un lugar un tanto friki (atendiendo a que el 80% de las cosas en Tokyo son muy frikis…), dejamos la frikada del cruce para después de una frikada mayor.

Fuimos a tomar un café a Meikyoku Kissa Lion, los que habéis seguido la serie Tokio Vice os sonará la Cafetería dónde quedan Jake y Misaki. Para los que no, es un local de 1920 dedicado a la música clásica, en un momento de los años 50 construyeron uno de los primeros sistemas de altavoces de Alta Fidelidad 3D del mundo, y hoy sigue siendo un tanto peculiar, no se puede hablar, es obligatorio guardar silencio y uno de los encargados va poniendo vinilos o CD, de música clásica y anunciando las piezas…

Hay una colección enorme tanto de vinilos como de CD… locura.

No se pueden hacer fotos, por lo que lo mejor es echar un vistazo en Google.

Tras una frikada la otra.

Fuimos al cruce de Shibuya, cruzamos, nos grabamos cruzando, nos hicimos selfies en el cruce, subimos al starbucks a grabar el cruce…

Después echamos un vistazo a la estatua de Hachikō, el perrete que se le muere el dueño y va cada día a la estación…

Después de todo eso, fue el momento de acercarse al hotel a darse una ducha que se nos hacía tarde para todo.

Tras la ducha, y vestidos de personas, nos acercamos a la flagship de MUJI a comprar unas camisetas (y unos calcetines sin agujeros de los que mi suegra pueda sentirse orgullosa) y a cenar por ahí, en MUJI casi nos cierran en la cara y cenar cenamos en un sitio de Dimsum y noodles en lo alto del edificio de Uniqlo, de lo poco que abre hasta tarde en Ginza al parecer… tarde son las 22h… un sábado… teníamos que haber buscado un callejón…

Bona nit!

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