📓 Cuaderno de bitácora · Día 6
Doi Suthep y el diluvio
Agosto 2015 · Chiang Mai
Era el día de visitar Doi Suthep, un monasterio impresionante en lo alto de la montaña y la manera de subir, una de esas pickup rojas transformadas tan “seguras”. Eso combinado con una carretera de montaña con unas curvas de impresión fueron suficientes para que Ruth tirara de Biodramina en vena.
El templo, como no podía ser de otra manera, espectacular. Las vistas sobre la ciudad, pese a la niebla, eran increíbles.
Hicimos una pequeña contribución a la restauración del monasterio, dimos un donativo de 20B (0,79€) y firmamos una teja que, quiero suponer, algún día estará en el tejado del monasterio…
Miles de personas haciendo sus ofrendas a los budhas, nosotros eso no, quizás por eso, en el momento de irnos cayó la del pulpo, alguno de esos dioses no quedó satisfecho con nuestra visita. Bad luck.
Después de eso, fuimos ya a comer, esta vez, sin necesidad de hacerlo, fuí yo quién echó picante a la comida… no concibo comer sin rabiar ya, parece ser.
Después de la siesta y de una pequeña gestión en las oficinas de Air Asia, paseito, masaje tai y manicura con pedicura, el masaje me destrozó, creo que me atravesó algún músculo con los codos y lo otro… bueno, mi primera manipedi tuvo que ser en tailandia… que experiencia! Bronca máxima por morderme las uñas!
Por la noche, por recomendación de Diana Oliveras cenita con musica live en The riverside… donde menos mal que el camarero me advirtió que uno de los platos que estaba pidiendo picaba mucho… por que los otros dos casi me derriten la lengua, y para mas inri, me metí en la boca un trocito de guindilla queriendo hacerme el macho… me jodió la vida alrededor de 2 horas… así que los experimentos en casa y con gaseosa…
Abandonamos ya Chiang Mai dirección Kuala Lumpur… a ver qué tal!